Estaba leyendo a Asimov. Y por un error tipográfico aparece "santidad" en lugar de "cantidad".
Si, así, por un cambio de letra... ¡cuánto cambio de significado! ¿O no?
Me he parado a pensar...
He dejado de leer y me he quedado colgada de esta idea, metiéndome en estos conceptos y terminando por hacer de ellos oración.
Y es que los caminos de Dios son así. ¿Verdad?
Una termina haciendo las cosas que debería estar haciendo y ocupándose de lo que rrealmente debe incluso pese a su (mi) propia voluntad.
Y bueno, a la postre he comenzado este blog. Ésta es su segunda entrada, inmediata a la primera, como puedes comprobar.
Santidad/cantidad.
¿Qué sacas tú de estos términos?
miércoles, 9 de abril de 2008
Comenzando
Comenzando, si... comenzando un proyecto.
Realmente... para mí misma (supongo) porque en este mundolleno de blogs, salvo accidentes o invitaciones personales, el que alguien acceda a éste, es un quasi milagro. ¡No hablemos ya de la posibilidad de ver respuestas!
No importa (supongo).
Cuando se escribe, en el fondo se escribe para uno mismo, se escribe por el simple placer de rellenar la página en blanco...
Se escribe porque se lee mucho y uno alcanza la confianza de poder hacerlo también...
Pero yo, salvo accidentes (y también en este caso, hipotético lector, eres bienvenido), escribo para tí, amigo.
Realmente... para mí misma (supongo) porque en este mundolleno de blogs, salvo accidentes o invitaciones personales, el que alguien acceda a éste, es un quasi milagro. ¡No hablemos ya de la posibilidad de ver respuestas!
No importa (supongo).
Cuando se escribe, en el fondo se escribe para uno mismo, se escribe por el simple placer de rellenar la página en blanco...
Se escribe porque se lee mucho y uno alcanza la confianza de poder hacerlo también...
Pero yo, salvo accidentes (y también en este caso, hipotético lector, eres bienvenido), escribo para tí, amigo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)