martes, 16 de junio de 2009

Hacer.

Hacer lo que hay que hacer cuando hay que hacerlo.
Y no es un trabalenguas. Aunque sí es algo aún más difícil.

No es problemas llevarlo a cabo de manera puntal, en un caso concreto; como no es difícil ser un héroe en un momento dado. Está en nuestro ser y llegamos a ello. Incluso nos complace, reconforta, enerva y llena. Y algo que produce endorfinas satisfactorias, lleva la recompensa e sí mismo, ¿verdad?

El problema es HACER (o ser un héroe) en el día a día, en lo cotidiano, en lo escondido... porque entonces no soy capaz de ver la recompensa; incluso me siento un poco tonta (por no decir que "disfruto" de la sensación de mártir o de incomprendida, infravalorada al menos.

Y sin embargo el fallo es sólo mío.... porqe es un no-ver, un no-querer-ver dónde he pueto la mirada, las espectativas.

Recapitulando: cuando pongo la mirada en el hombre, ser héroe "me sale". Cuando la pongo en Dios, me cuesta. ¡Para mí que soy rematadamente tonta!

jueves, 11 de junio de 2009

¡Qué despiste!

Por las mañanas, taza de café al alance de la mano, acostumbro a echar una ojeada al correo y a la prensa. Las noticias de los diarios me abruman. Unos días por su intensidad y otros por su vacuidad, siempre abruman.
Y un SOL entre ese bruma es el blog de D. Enrique Monasterio: http://pensarporlibre.blogspot.com/

Tras mucho tiempo de utilizarlo, me animo a poner una respuesta.
Y como quera que aborrezco las falsas identidades sea en internet o en la vida, no soy capaz de acceder sino bajo mi propio nombre.

Hoy, al pinchar (¿por puro error?) en mi nombre, me aparece est blog. ¡Mío!
¡Qué mundillo éste de internet! Lo que escribí para enseñar a una amiga a hacer un blog, quedó ahí....
De modo que lo estoy retomando. Ignoro de para qué servirá. Si lo continuaré o no. Si es un diario o un exhibicionismo impúdico o un sentarme contigo a comentar.

Pero aqui estoy (¿estamos?).
Hasta otro momento.