jueves, 26 de febrero de 2015

Uno no debería embarcarse en temas que le superan. Pero de nuevo estoy en ello.
Unos blogs que llevaban años sin moverse y resulta que me he comprometido a hacer un blog.... o mas bien a pasar una información a un querido grupo de amigas.... y he recordado la existencia de unos blogs comenzados y desechados.... que a falta de algo mejor y hasta que me vea con capacidad de mejorar.... decido aprovechar.

Estamos participando en una charlas que han devenido ya en dos al mes. Más son charlas que clases., porque aunque las preparo yo, las enriquecen ellas. Me enriquecen. Por una parte porque al prepararlas centro ideas y disfruto. Al exponerlas, las revivo. Y con las intervenciones de mis amigas, el tema se despliega y toma todo su sentido.

Comenzamos por el CATECISMO de la IGLESIA CATÓLICA y vamos en la ORACIÓN. Y voy a ver si pongo aquí los resúmenes que preparo para las charlas.
Si, se va a quedar corto, porque no veo cómo recoger todo lo que mis sufridas amigas-escuchantes-partícipes aportan (no me veo con capacidad para tomar notas según voy desarrollando la charla). Pero quiero suponer que todo se andará.....

A ver si el proyecto va adelante.....

martes, 16 de junio de 2009

Hacer.

Hacer lo que hay que hacer cuando hay que hacerlo.
Y no es un trabalenguas. Aunque sí es algo aún más difícil.

No es problemas llevarlo a cabo de manera puntal, en un caso concreto; como no es difícil ser un héroe en un momento dado. Está en nuestro ser y llegamos a ello. Incluso nos complace, reconforta, enerva y llena. Y algo que produce endorfinas satisfactorias, lleva la recompensa e sí mismo, ¿verdad?

El problema es HACER (o ser un héroe) en el día a día, en lo cotidiano, en lo escondido... porque entonces no soy capaz de ver la recompensa; incluso me siento un poco tonta (por no decir que "disfruto" de la sensación de mártir o de incomprendida, infravalorada al menos.

Y sin embargo el fallo es sólo mío.... porqe es un no-ver, un no-querer-ver dónde he pueto la mirada, las espectativas.

Recapitulando: cuando pongo la mirada en el hombre, ser héroe "me sale". Cuando la pongo en Dios, me cuesta. ¡Para mí que soy rematadamente tonta!

jueves, 11 de junio de 2009

¡Qué despiste!

Por las mañanas, taza de café al alance de la mano, acostumbro a echar una ojeada al correo y a la prensa. Las noticias de los diarios me abruman. Unos días por su intensidad y otros por su vacuidad, siempre abruman.
Y un SOL entre ese bruma es el blog de D. Enrique Monasterio: http://pensarporlibre.blogspot.com/

Tras mucho tiempo de utilizarlo, me animo a poner una respuesta.
Y como quera que aborrezco las falsas identidades sea en internet o en la vida, no soy capaz de acceder sino bajo mi propio nombre.

Hoy, al pinchar (¿por puro error?) en mi nombre, me aparece est blog. ¡Mío!
¡Qué mundillo éste de internet! Lo que escribí para enseñar a una amiga a hacer un blog, quedó ahí....
De modo que lo estoy retomando. Ignoro de para qué servirá. Si lo continuaré o no. Si es un diario o un exhibicionismo impúdico o un sentarme contigo a comentar.

Pero aqui estoy (¿estamos?).
Hasta otro momento.

miércoles, 9 de abril de 2008

Leyendo

Estaba leyendo a Asimov. Y por un error tipográfico aparece "santidad" en lugar de "cantidad".
Si, así, por un cambio de letra... ¡cuánto cambio de significado! ¿O no?
Me he parado a pensar...
He dejado de leer y me he quedado colgada de esta idea, metiéndome en estos conceptos y terminando por hacer de ellos oración.
Y es que los caminos de Dios son así. ¿Verdad?
Una termina haciendo las cosas que debería estar haciendo y ocupándose de lo que rrealmente debe incluso pese a su (mi) propia voluntad.
Y bueno, a la postre he comenzado este blog. Ésta es su segunda entrada, inmediata a la primera, como puedes comprobar.
Santidad/cantidad.
¿Qué sacas tú de estos términos?

Comenzando

Comenzando, si... comenzando un proyecto.
Realmente... para mí misma (supongo) porque en este mundolleno de blogs, salvo accidentes o invitaciones personales, el que alguien acceda a éste, es un quasi milagro. ¡No hablemos ya de la posibilidad de ver respuestas!
No importa (supongo).
Cuando se escribe, en el fondo se escribe para uno mismo, se escribe por el simple placer de rellenar la página en blanco...
Se escribe porque se lee mucho y uno alcanza la confianza de poder hacerlo también...
Pero yo, salvo accidentes (y también en este caso, hipotético lector, eres bienvenido), escribo para tí, amigo.